Cotizás a ojo
El precio sale de la experiencia, no de los costos. Algunos trabajos dejan bien y otros se hacen casi sin margen, pero no se sabe cuáles.
En un taller conviven diez pedidos en etapas distintas. Saber en cuál está cada uno no debería depender de acordarse.
El problema
No son fallas de nadie: son los límites de trabajar con planillas y papel cuando el volumen crece.
El precio sale de la experiencia, no de los costos. Algunos trabajos dejan bien y otros se hacen casi sin margen, pero no se sabe cuáles.
El rollo, la tinta y las prendas se consumen sin registro. Cuando falta, se compra de urgencia y más caro.
Quién dejó seña, cuánto y cuánto falta cobrar al entregar, todo en papelitos o en el chat.
Qué resuelve
Se puede arrancar por uno solo, el que más duele hoy, y sumar el resto cuando el negocio lo pida.
Se arma el presupuesto, el cliente acepta, y pasa a orden de trabajo sin volver a cargar nada.
Cada pedido con su etapa: diseño, impresión, estampado, terminado y entregado. Visible para todo el taller.
Al cerrar el trabajo se descuentan los metros de film, la tinta y las prendas usadas.
Lo que dejó el cliente y lo que queda por cobrar, asociado a cada orden.
Materiales más tiempo de máquina, para saber qué tipo de trabajo conviene tomar.
Ingresos por señas, saldos y ventas de mostrador, cerrados al final de la jornada.
Preguntas frecuentes
Sí. Se cargan las medidas y el sistema estima los metros de rollo o la cantidad de prendas, y después descuenta lo usado realmente.
Sí. Se le puede enviar el estado por WhatsApp, lo que corta buena parte de las consultas por mensaje.
Sí, y suele ser más útil todavía: el sistema hace de memoria y de control cuando no hay nadie más para delegar.
Se puede integrar ese cálculo al sistema, o usar una aplicación aparte en el celular al lado de la máquina.
Otros rubros
Si tu rubro no aparece, el problema de fondo suele ser el mismo. Mirá cómo se arma un sistema a medida.
Punto de venta rápido, control de stock y cierre de caja que cuadra todos los días.
Pedidos, reparto, listas de precios por cliente y cuenta corriente en un solo lugar.
Historia clínica por paciente, turnos, vacunas al día y venta de alimento y accesorios.
Files de pasajeros, salidas grupales, cuotas en pesos y dólares, y caja por moneda.
Media hora de diagnóstico, sin costo, para ver qué parte de tu talleres de sublimación y DTF conviene ordenar primero.