La balanza y el sistema van por separado
Se pesa, se mira el número, se hace la cuenta en la calculadora y recién ahí se cobra. Tres pasos por cliente, con cola esperando.
En una pollería casi nada se vende por unidad. El sistema está armado alrededor del peso: se escribe lo que marcó la balanza o lo que pidió el cliente en pesos, y el resto lo calcula solo.
El problema
No son fallas de nadie: son los límites de trabajar con planillas y papel cuando el volumen crece.
Se pesa, se mira el número, se hace la cuenta en la calculadora y recién ahí se cobra. Tres pasos por cliente, con cola esperando.
Entra el pollo entero y salen pechuga, pata muslo y alitas. Cuánto se perdió en el camino y a qué costo quedó cada presa es una cuenta que nunca se hace.
El precio del pollo se mueve seguido. Actualizar producto por producto y volver a escribir el cartel de la vidriera lleva media mañana.
Qué resuelve
Se puede arrancar por uno solo, el que más duele hoy, y sumar el resto cuando el negocio lo pida.
Tocás el producto y escribís el peso que marcó la balanza o el importe que pidió el cliente. Si te dice "deme $5000 de milanesas", se cobra exacto ese importe y los kilos salen al gramo.
Entra pollo entero y salen presas; entra pechuga y pan rallado y salen milanesas. Calcula la merma en kilos y en porcentaje, y reparte el costo entre las salidas según lo que vale cada una.
Cambiás precio y costo de corrido, con el margen a la vista, y se imprime la lista de precios para la vidriera.
Armás la salida con chofer y vehículo, ordenás las paradas, salen los remitos para firmar, y al volver se rinde: peso real, cobrado por parada y faltante o sobrante.
Una caja por quince kilos se vende cerrada o se abre: baja la caja y suma los kilos al producto suelto, con el peso real si no coincide.
El precio mayorista entra solo al elegir un cliente mayorista, o automáticamente a partir de cierta cantidad de kilos aunque la venta sea de mostrador.
Preguntas frecuentes
No hace falta. Está pensado para la balanza común que ya tenés: mirás el número y lo escribís. Entiende kilos y gramos en cualquier formato, y abajo te muestra siempre cómo lo interpretó para que no haya confusión.
Sí, y es lo más usado. El cliente pide un monto, se escribe ese monto y el sistema cobra exacto y calcula los kilos que corresponden.
Sí. Hay una versión que suma pedidos por teléfono o WhatsApp, armado de repartos por zona, hoja de ruta con la carga del vehículo, remitos y rendición del chofer.
Sí. Viene con 10,5% para lo que es carne y 21% para lo de almacén, que se puede ajustar por producto.
Todavía no. Guarda y valida los datos fiscales del cliente, incluido el CUIT, pero la conexión con ARCA no está incluida en este sistema. Si la necesitás, se evalúa aparte.
Otros rubros
Si tu rubro no aparece, el problema de fondo suele ser el mismo. Mirá cómo se arma un sistema a medida.
Punto de venta rápido, control de stock y cierre de caja que cuadra todos los días.
Pedidos, reparto, listas de precios por cliente y cuenta corriente en un solo lugar.
Historia clínica por paciente, turnos, vacunas al día y venta de alimento y accesorios.
Files de pasajeros, salidas grupales, cuotas en pesos y dólares, y caja por moneda.
Media hora de diagnóstico, sin costo, para ver qué parte de tu pollerías y granja conviene ordenar primero.